Uno de los síntomas más fiables para detectar la superdotación es la curiosidad. Creo que lo que antes se desarrolló en mí, fue esa inmensa curiosidad por todo. Aún hoy a mis 18 años de edad, esa curiosidad no se ha saciado, al contrario, parece cada día más grande y dudo que algún día desaparezca. Mis intereses abarcan un abanico muy amplio de materias, desde música a matemáticas pasando por física, informática, historia o cine. En general, cualquier cosa que me plantee un reto, como puede ser un idioma, me resulta interesante. Si es cierto que cuando un tema me resulta aburrido me proboca una gran antipatía,  éste es el caso de la economía o la geografía.

¿Por qué antipatía? Bueno en mi caso la experiencia me ha demostrado que la antipatía es generada por el exterior. Por ejemplo, puedo decir que el rechazo que siento hacia las citadas materias está causado por una circunstancia muy sencilla: Para mis dos cursos de bachillerato escogí el itinerario de sociales, donde se imparten ambas materias, decisión que no fue la que más se adaptaba a mis características. Después de mi diagnóstico el pasado Enero, la comprensión sobre las causas de mis problemas diarios me aclaró las ideas. Debido a la facilidad verbal que poseo, las asignaturas de lenguaje me resultan aburridas y desalentadoras, al igual que economía, que se basa en unas matemáticas simples y no me suscitaban ningún reto. Tal era la antipatía por esta última materia que incluso suspendí, por primera vez en mi vida, un trimestre. La causa era el aburrimiento, si, pero no había que olvidar que cada hora de angustiosa lección económica, me privaba de una hora de matemáticas avanzadas o física, asignaturas incompatibles con el itinerario de sociales. Debido a cuestiones burocráticas, el cambio de matrícula, y por lo tanto de materias, era imposible. Esa fue la causa del rechazo, aunque, gracias a mi curiosidad y mi ímpetu por aprender la solución que encontramos fue más que satisfactoria.

Solución existosa para la curiosidad y mis gustos personales: ¿Qué hice entonces, en pleno Enero, a 4 meses de terminar el curso? A algunos la medida les puede parecer disparatada, pero no me equivoco cuando digo que la decisión me salvó de la apatía. Decidí pedir prestados libros de física, matemáticas específicas de tecnología, y electrotecnia. Gracias al plan Bolinia (el cual no voy a pararme a valorar ahora) se me permitía examinarme de asignaturas no cursadas en el instituto, de modo que podría examinarme de las materias propias del itinerario tecnológico, y a efectos de escoger la carrera me serviría para entrar con la preferencia de una alumna de ciencias, no de sociales (ya que finalmente me he dedicido por cursar el año que viene una ingeniería). De modo que puede decirse que, extraoficialmente, este curso he cursado dos bachilleratos a la vez. Por cuestiones de tiempo iba a clases particulares de matemáticas (tres horas a la semana), para asegurarme que llegaría a selectividad preparada, y las otras dos asignaturas las estudiaba sola.

Esta medida, lamentablemente, la he tenido que aplicar yo sola (obviamente con el apoyo y la ayuda económica de mis padres), sin absolutamente ninguna ayuda de las autoridades educativas (más adelante hablaremos de la validez del sistema educativo en niños superdotados) y si ha surtido efecto a sido gracias a mi esfuerzo, mi dedicación y sobretodo, gracias a mi facilidad para aprovar sociales con un esfuerzo relativamente pequeño, que me ha permitido aprovechar el poco tiempo que 2º de Bachillerato me dejaba libre para dedicarme a un estudio que me ha llenado de alegría y vitalidad.

Como veis, la vida del superdotado no es un camino de rosas, y no es que llevemos demasiadas discapacidades en nuestra naturaleza (que alguna hay), sino que nuestro entorno no está adaptado a nuestras necesidades, al contrario que como pasa con los infradotados (tema que analizaremos en otro momento).

Independientemente, la curiosidad es totalmente inherente a nosotros, al menos me atrevería a decir que en la mayoría de los casos, y si ésta deja de existir, o es vaga y borrosa, el problema hay que buscarlo fuera de la persona, en su entorno más cercano.

Atentamente, Victoria